UNA APROXIMACIÓN A SUS INICIOS
Ya no tenemos dudas que el origen del
movimiento tradicionalista está muy vinculado a los ‘centros criollos de
carnaval’, que tuvieron su apogeo en el Buenos Aires de 1880 y 1900.
Ellos hacían hincapié en las danzas
nativas, el canto criollo, el arte del payador, la poesía, y las pilchas de
ensillar para desfilar; a veces, como excepción, podía haber una corrida de
sortija, juego ecuestre que estuvo muy difundido en el Siglo 19 en las fiestas
pueblerinas.
A ese período corresponde casualmente la
organización del viaje de los nueve (9) gauchos argentinos a Londrés para
incorporarse al Circo de Búfalo Bill. La selección de hombres y organización
del viaje estuvo a cargo del estanciero de origen inglés Eduardo Casey, por entonces
dueño de la Ea. Curamalán, campo de 200 leguas, equivalente a 500.000 has. Los
domadores elegidos fueron: Zacarías Martínez, Manuel Gigena, Juan Pacheco,
Rosario Palomero, Marciano Gorosito, Marcelino Pérez, Bernabé Díaz, Ismael Palacios
y Valentín Paz. Se embarcaron para Londres en el vapor “Magdalena”, 04/02/1892.
Es posible,
que esto despertara en otros estancieros, el interés por organizar
alguna muestra de destrezas criollas entre nosotros. Si iban a hacerlo a
Europa, por qué no hacerlo acá?
Por entonces no se hablaba de domas de
potros ni jineteadas como un espectáculo. Las montas eran habituales en las
grandes yerras de las estancias ganaderas, y siempre eran con potros chúcaros
de las manadas de las mismas. Eran una diversión mezclada con las rudas tareas
ecuestres de aquellos tiempos.
En forma documentada tenemos que el
primer espectáculo de destrezas criollas abierto al público en general, se
realizó en Buenos Aires, en la Sociedad Sportiva Argentina, sita en Palermo; el
mismo lugar que hoy ocupa el Campo Argentino de Polo. Era un predio de unas 20
has. que unos 50 años antes habían formado parte de los “alfalfares de Juan
Manuel de Rosas”, en vecindades del caserón del Restaurador.
En el mes de noviembre del año 1908, se llevó
a cabo allí, el Primer Torneo de Doma de
Potros. Fue su patrocinador principal el estanciero Sr. Enrique H. Wagner,
quien tenía como premisa conservar a buen resguardo las costumbres criollas.
Según la crónica de la Revista “Caras y Caretas”, para el mismo “fueron escogidos once (11) domadores
hábiles, y reservada una tropilla de 80 potros”.
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La foto aludida. 1° de la derecha E. Wagner, a su lado su hermano Guillermo |
Don Luis Clusellas y Normando Carlos
Seeber, analizando la foto que publicó dicha revista, concluyen que diez (10)
de los jinetes, fueron: Zenón Casco (Gardey, Tandil), Rudecindo Benegas (Nahuel
Haupi), Pedro Moyano (Puán) -quizás el nombre correcto sea Martín-, Sinforoso
López (Río Negro), Mateo Rodríguez (Necochea), Ciriaco Cuevas (El Vecino),
Ventura Flores (Gral. Lamadrid), Andrés Fredes (Gral. Acha, La Pampa), Ramón
Chávez, y la única duda es si el décimo es Marcos Lezcano o Francisco Goñi.
Con seguridad hoy Wagner sería un
opositor encendido a lo que se conoce como “doma racional o doma inteligente” entre otras
denominaciones. Por qué lo decimos…? Simplemente por esto que dejó escrito en
1909: “La doma de potros tal como se
practica en nuestra campaña, ha de practicarse perpetuamente, olvidando al entraineur
que amamanta con biberón en el box acolchado de pelouche el hijo del
crack; o aunque proteste el pusilánime que piensa domesticar con caricias un
equino, nacido y criado en una manada chúcara entre las sierras de los
gigantescos Andes o en la infinita Pampa, pues un potro pampeano o una mula
serrana, no son tan sensibles a la mano enguantada como hay quien quiere
suponerlo”.
Cumplido ese primer paso, al año siguiente
se repitió el espectáculo; según el programa: Doma de Potros – Gran Concurso de Eliminación. El torneo se llevó a
cabo los domingos 26 de Septiembre y 3 de Octubre de ese año 1909.
Las categorías en que se participaba, se
denominaban: 1) Monta ensillado con espuela y rebenque; 2) Monta en completa
libertad con espuela y rebenque; 3) Monta con montura inglesa lisa; 4) Monta
con cojinillo, riendas, espuelas y rebenque; 5) Monta enancados, y 6) Largarse
de la maroma.
Vemos que las denominaciones difieren de
las actuales, no obstante deducimos que la 1) equivale a Monta con recado
completo; la 2) remite a Monta en pelo limpio o de las clinas, y la 4) podría
ser Monta con el cuero tendido.
Don Enrique Wagner había concebido la
idea de que en ese concurso se seleccionasen los más hábiles y fuerte domadores,
con los que armar una embajada que represente “la genuina raza civilizada de las pampas argentinas”, para
realizar una gira por ciudades de los EE.UU y el continente Europeo.
Los domadores que participaban del
torneo no lo hacían por propia iniciativa sino que habían sido seleccionados
por la organización. A los ya citados en el concurso de 1908, debemos agregar: Domingo
Titto y Julián Acosta (Arrecifes), José Raposa (Gral. Alvear), Fausto Casco
(Tandil), Pedro Leyes (Córdoba), Tomás Guzmán (Tapalqué), Demetrio Gavilán
(Tres Arroyos) y Julián Rivero (Olavarría).
El nutrido Jurado, que tuvo la responsabilidad de otorgar los premios, estuvo
conformado de la siguiente manera: Presidente, Gral. Ignacio Garmendia; vocales
Norberto Lainez, R. Quesada Pacheco, D. R. Schoo Lastra, Carlos F. Frers,
Belisario J. Peró, Tnte. Cnel. Jaime Croome, R. Avila, H. Neyra, M. Monterroso
y A. Zunzunegui.
Ignoramos como se resolvieron los
premios en cada una de las categorías, pero nos parece interesante informar que
de la Maroma se largaron Rudecindo Benegas, Ventura Flores y Sinforoso López.
Según la Revista “Caras y Caretas” en su
edición del 2 de Octubre, “se
distinguieron, entre los demás, Sinforoso López, de Río Negro y Martín Moyano
de Puán”, lo que nos hace pensar que a Moyano le debe haber ido bien en el
peligroso salto de la maroma.
Según el propio organizador, el concurso
de 1909, resultó “más importante que el
anterior”, de donde sacamos esta conclusión: hubo más potros y jinetes, y
mayor repercusión de público.
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Foto tomada en la Soc. Sportiva en 1908, participantes mezclados con amigos y público 1° de la derecha, E. Wagner |
1910 y 1911
No hemos podido comprobar que Wagner
organizara otro concurso en el año 1910, aunque si hubo un espectáculo presentado
en la misma Sociedad Sportiva Argentina.
Aquel año andaba en el país el
empresario mejicano de espectáculos ecuestres, Francisco Mujica, que pensaba
organizar en su país una “Olimpiada” de gente de a caballo, y tenía el objetivo
de seleccionar un grupo de gauchos para incorporarlos a su proyecto; tal así,
había contratado a Andrés Lazarte, de Tapalqué, para montas en pelo, a un tal
Paniagua y a Mauricio Salazar; ignoramos el nombre de los restantes.
A principios de Mayo de 1910 llegan a Buenos
Aires con la finalidad de embarcarse hacia su Patria, y allí, las autoridades a
cargo de los Festejos del Centenario Patrio, los contratan para llevar a cabo
un espectáculo criollo en la Sociedad Sportiva, al que asistió la Infanta
Isabel, quien sorprendida y admirada por lo visto, obsequió a Mauricio Salazar
el anillo que portaba, con el escudo de la Casa Real de España.
Wagner, ahora con la colaboración de Domingo
Calderón y Horacio Victorino Díaz, va por más, y organiza un concurso con
cuatro (4) días de duración, como que el mismo se desarrolló los días 21 y 28
de mayo, y 4 y 11 de junio del año 1911.
Fue denominado “Doma de Potros – Primer Concurso Interprovincial”.
Desconocemos
el nombre de los ganadores, pero estamos en condiciones de informar que los
premios a repartir eran: $ 1000, $ 700 y $ 350, y en todos los casos medallas
de oro para cada premiado. Pensando en la moneda de la época, entendemos que
eran valores importantes.
Al año siguiente, por invitación del
“Patriarca de los Gauchos Uruguayos”, Don Elías Regules, presentaron un
espectáculo similar en ese país, descontando que debe haber sido en Montevideo.
Acá, podríamos poner punto final a ésta “Aproximación a los Inicios” de las
jineteadas, pero estamos tentados de aportar los datos de dos fiestas que
marcaron rumbo, una en 1940 y la otra en 1950
2da FIESTA DÍA DE LA TRADICIÓN - 11/11/1940
Sabido es que la primera celebración del
Día de la Tradición se realizó en el Parque Criollo Ricardo Güiraldes, de San
Antonio de Areco, y si bien entendemos que hubo demostración de distintas
destrezas ecuestres, carecemos de documentación respaldatoria.
El segundo de esos encuentros se organizó
en la Capital Provincial, donde se acondicionó el predio del Aero Club La
Plata, en el Barrio de El Dique (hoy, predio y barrio integran el partido de
Ensenada), para llevar adelante un variado muestrario de destrezas. Las
crónicas de la época reflejan que 35000 personas bordearon el alambrado del
campo de la fiesta. Un número de asistentes impensado para estos tiempos.
Hubo concurso de montas con recado y en
pelo, pialadas, sortija, y también se distinguieron a las tropillas entabladas
participantes, y a los apadrinadores.
En “Monta
Ensillado” el 1° Premio correspondió a Ángel Cardoso (entrerriano radicado
en La Plata), recibiendo un par de estribos de plata; el 2° Premio se lo
adjudicó a Pablo Mena (La Plata) y consistió en un freno de plata; el 3° Premio fue para J. Apaulazza (Chascomús) y el 4° Premio para Santiago Ferrante (Ranchos). Estos dos
últimos recibieron rebenques.
En “Monta
en pelo” resultó ganador Nelio Labaña (Navarro) recibiendo $ 100; 2° Premio
mereció Alberto Gaute (Pilar) quien recibió un mate y bombilla; el 3° Premio
fue para O. Lapidotti (Navarro) y recibió una rastra de plata, y 4° Premio
mereció Luis Larrubia (Navarro) y consistió en un par de estribos.
También se reconoció a Juan San Román
(La Plata) con un sombrero, a Juan Olmos (Saladillo) con unas boleadoras de
marfil, a Víctor Taboada (San Antonio de Areco) con un ejemplar del M. F.
encuadernado en cuero de nonato, a Santiago Roldán (Navarro) con riendas y
cabezada con pasadores de plata, y a M. Peralta (S. A. de Areco) con una cincha
de cuero crudo.
En “Pialada”
fue ganador Pedro Suárez (Bavio, Magdalena) con 3 piales de revés,
recibiendo un arriador. Y 2° Premio resultó Pablo Mena (La Plata), con 2 piales
de revés y uno de derecha, mereciendo una bombilla de plata.
Una mención para Pedro Díaz, de la
Estancia Santa Rosa, que pialó de a caballo.
Por su labor como “Apadrinadores” se destacó a: Raúl Smith (Ensenada) con una
guitarra; a José Ortelli (Ensenada) con un par de gemelos artísticos; a Miguel
González (Ensenada) con boleadoras de marfil, y a Segundo Migues (La Plata) con
una campera de cuero.
Las “tropillas”
distinguidas fueron: la de lobunos de Santiago Rocca (Pila) con una plaqueta;
la de tobianos negros de Martín Mendiburu (Chascomús) también plaqueta; la de
oscuros de Gerónimo Álvarez con un
rebenque; la de gateados de Samuel Arrayagaray con medalla; la de
entreverados de José Ortelli (Ensenada) con un cencerro; la de entreverados de
Pedro Suárez con medalla; la de tobianos colorados de H. Dellepiane también medalla; la de entreverados de Simón Dirrienzo con una linterna; la de malacaras de Armando Campodónico con una
billetera; la de doradillos y tobianos colorados de Pedro Díaz (Pereyra) con un
cuchillo de plata; la de entreverados de Pedro Zabaleta (Blaquier) y la de
gateados de Fernando Robledo (Saladillo).
En la “Sortija”, donde fueron jurados José Ortelli y Raúl Smith, se
repartieron los premios José Jaca (Ensenada) Primero, un reloj de plata; Arturo
Barragán (Villa Rivero) Segundo, una bombilla de plata e Inocencio López
(Etcheverry) Tercero, un rebenque.
1° CAMPEONATO ARGENTINO de DOMA – 1950 – CÓRDOBA
Con motivo de la Semana de Córdoba, el
gobierno provincial auspició la organización de una celebración tradicionalista
de primer nivel. El encuentro se desarrolló entre el 2 y el 5 de julio del Año
Sanmartiniano.
El primer domingo de julio (día 2) por
la mañana, se iniciaron los actos con un desfile. Durante los otros tres días
se desarrolló el campeonato de doma, para lo cual se acondicionó el centro del
hipódromo local.
Al cabo de esas jornadas se declaró
“Campeón Argentino de Doma”, premiándeselo con una medalla de oro, a Onil
Centeno, joven de 18 años, peón de la Estancia de los Sres. Diligenti, en la
localidad La Francia de la provincia mediterránea, y “Vicecampeón” al jinete
salteño Jorge Salgado.
El desarrollo de las distintas
disciplinas lo sintetizamos enumerando los premiados.
En
“doma con apero” que al decir
de hoy sería “con recado completo”, obtuvo el 1° Premio Juan Carlos Diz,
representando a “La Montonera de Ensenada”, adjudicándose $ 1500; el 2° premio
resultó para José Goméz, de Las Perdices, Córdoba, y consistió en $ 800; 3° fue
Luis Benedo (‘Benedito’), de Buenos Aires, que recibió una rastra y un
cuchillo; 4° premio para Luis Piscirillo, de Catriló, La Pampa, y consistió en
un cuchillo; fue 5° premio Justo Martins, de Rosario, recibiendo una rastra y
un mate; 6° premio recibió Ruperto Echeverría, de Santa Fe, distinguido con
un mate con bombilla; 7° premio Ercilio
Sánchez, de Venado Tuerto, Sta. Fe, premiado con un mate con bombilla; el 8°
fue para Pedro Arregui, de La Cocha, Córdoba, un mate con bombilla; 9° premio para
Hugo Gianelli, de Oliva, Córdoba, un mate con bombilla, y 10° premio para Alberto
Torres, de Estación Ordoñez, Córdoba, un mate con bombilla.
Indudablemente esta categoría fue la más
numerosa, la más competitiva, y como se ve por los lugares de origen, muy
federal. Tengamos en cuenta que estamos hablando de 70 años atrás, cuando la
movilidad no era la de hoy.
En “Doma
en potro pelao”, que sería la monta en pelo o de las clinas actual, resultó
Ganador, Gregorio Pérez, de Lincoln, Buenos Aires, que se hizo acreedor a $ 2000; resultando 2° Jerónimo Centeno, de la
localidad de La Francia, Córdoba, que recibió $ 1000.
En “Doma
en pelo con cinchón”: 1° premio Onil Centeno, de La Francia, Córdoba, $
1700; 2° premio Hugo Miguel Arrambide, de Córdoba, $ 800; 3° premio Teófilo Zárate, de Las Achiras,
Córdoba, un cuchillo; 4° premio Isidoro Martínez, de La Francia, Córdoba, un
cuchillo; 5° premio Félix Andrada, de Córdoba, una rastra y un mate (montó con los ojos vendados); 6° premio
Pedro Marín, de Córdoba, una rastra, y 7° premio Jorge Salgado, de Salta, u
mate con bombilla.
En la difícil y discutida prueba
conocida como “Salto de la maroma”
ganó el 1° premio Jorge Salgado, de Salta, mereciendo por ello $ 3000; 2°
resultó el joven Onil Centeno, de La Francia, Córdoba, quien recibió $ 2000; el
3° premio fue para Jerónimo Centeno, de La Francia, Córdoba, que obtuvo $ 1000;
4° Zenón Díaz, de La Francia, Córdoba, cuchillo y rastra, y 5° Pedro D.
Peralta, de Las Peñas, Córdoba, un cuchillo.
Todos los premios se entregaron en un
acto llevado a cabo en el Teatro Rivera Indarte.
La responsabilidad de jurar en todas
estas pruebas, estuvo a cargo del siguiente equipo: Presidente del Jurado:
Tnte. Cnel. Gustavo Revol; vocales: Cnel. Juan Carlos Montes, D. Antonio
Raimondi, Tnte. Cnel. Rogelio Mohando, Dr. Manuel Augusto Ferrer, D. Tomás
Barraza e Ing. Bernardo Kitroser. Secretario: Ernesto Guillermo Serrano.
Estamos a 112 años del primer concurso y
a 70 del último de los evocados. Muchos años. Mucho tiempo ha corrido y los
espectáculos de destrezas criollas hoy se reiteran en muchas localidades los
sábados y domingos. Se acaba de crear la Raza de Caballos de Destrezas
Criollas, y está pendiente que se reconozca a las jineteadas como un deporte, a
pesar de que en 1986, estuvo en el Honorable Senado y la Cámara de Diputados de
la Provincia de Buenos Aires, un proyecto que redactara el Dr. Luis Ernesto
Moreno, que presentara la Federación de Centros Tradicionalista con el
patrocinio del Diputado Dr. Carlos I Frayssinot, pero que lamentablemente no
fraguó la Ley que se buscaba.
Hemos intentado plantar una semilla.
Deberán otros regarla, y agregar plantines que completen la historia.
UNA YAPITA ORIENTALA
Entre enero y febrero de 1931, se
desarrolló en Uruguay, el Primer Campeonato
Sudamericano de Doma de Potros, que tuvo su epicentro en Montevideo, en dos
sitios distintos: El Prado y el estadio del Club Peñarol, del que tomaron parte
delegaciones de Brasil, Argentina y el propio Uruguay.
El mismo fue organizado desde Buenos
Aires por Don Fabián Lemos, que parece haber sido en su mocedad un notable jinete.
Había nacido en Barracas al Sud, en 1872. La intención de Lemos era “…hacer revivir la tradición rioplatense y
al mismo tiempo confraternizar con los gauchos de los demás países americano…”
La delegación argentina estuvo integrada
por Manuel González, Cipriano Torres, Juan Galíndez, Manuel Fernández, Juan
Crisóstomo González, Cipriano Terán, Eustaquio Parodi, Pedro Alcazar, José
González (todos paisanos de Buenos Aires), y Julio Cabezas, quien después sería
reconocido animador, poeta y hacedor de botas de potro.
Había que demostrar las habilidades
domando potros, novillos y mulas; pialar yeguas; bolear ñanduces y zorros;
hacer tiros de lazo, cinchadas y correr la sortija.
El torneo fue ganado ampliamente por el
equipo argentino, ya que el Jurado dictaminó: “los argentinos demostraron ser ordenados y diestros en los trabajos de
campo. Doman con soltura y seguridad. Son corajudos y decididos; agarran y le
ponen los cueros al que caiga. Montan en pelo sin mirarles el pelo. Doman sin
estribos. El equipo se distinguió por la capacidad de trabajo de todos sus
componentes, que demuestran conocer muy bien las tareas”.
Este mismo Lemos, en 1928 había viajado
a Europa al frente de un conjunto de gauchos correntinos y entrerrianos,
montando espectáculos de destrezas criollas, durante casi ocho meses, en las
más conocidas Plazas de Toros de España. Quería que se conozca al gaucho
auténtico.
Hombre de campo, “gaucho por los cuatros
puntos cardinales”, había hecho una fortuna como fuerte comprador de haciendas,
en especial caballadas; poseía corrales y campos por el bañado de “bajo Flores”y
en Castellino (Avellaneda), y estancia en Videla Dorna, partido de S. M. del
Monte, y puso su fortuna y sus días al servicio de la causa criolla
Murió el 11/01/1937 a los 65 años de
edad.
La Plata, 9/Enero/2021