lunes, 10 de agosto de 2015

CARLOS MARÍA CERVETTI

LR 11 – Radio Universidad – “CANTO EN AZUL Y BLANCO”
Micro Nº 198 – 14/03/2015

Con su licencia, paisano! Acomodado en la cocina grande, junto a la ventana para tener mejor luz, mientras gustamos un mate, vamos a ver si hablamos de “Poetas Criollos… y otras yerbas”.

Hoy vamos a intentar evocar a un poeta, que con solo un par de temas se ha ganado un lugarcito en la consideración de los versos gauchos. Nos referimos a quien llevó por nombre: CARLOS MARÍA CERVETTI  – Porteño, nacido en la “patria” fecha del 25/05/1925 en la ciudad de Buenos Aires, fue hijo Doña María Teresa (desconocemos su apellido) y Don Enrique Argentino Cervetti.
Deducimos que cursó estudios en la ciudad de nacimiento, ingresando a paso seguido a la carrera militar en Gendarmería Nacional, arma abocada a la custodia de las extensas fronteras de la patria, en la que llegó a graduarse como Comandante. La mayoría de los componentes de estos cuerpos, son gente muy identificada con el yeguarizo y el mular, animales indispensables para el difícil desplazamiento por las intrincadas fronteras de selva o montaña.

Sabemos por referencias de Tonito Rodríguez Villar, quien cuenta haber disfrutado de su amistad, que en el 2° lustro de la década del ‘50, era un asiduo concurrente a la “Peña de Fanny” -apodo de Esilda Aragón, creadora de ese espacio-, en Cerrito 34, donde compartía y participaba con la flor y nata del folklore que hacía sus armas por Buenos Aires y donde seguramente alguna vez habrá interpretado “Los de Lanza y Guitarra” que había escrito hacia 1952 y que mucho tiempo después llevara al disco Miguelito Franco.
En aquellas tenidas, muy probablemente conoció a Alberto Merlo, quien luego le grabaría, alcanzando amplia difusión, su muy bien logrado poema “El Rancho”.
Sabemos de este poeta, que entre 1962 y 1964, estuvo radicado con su familia en Estados Unidos, en la ciudad de Nueva York, a raíz de desempeñarse como “agregado” en la Embajada Argentina.
Entre sus amigos recibía el íntimo trato de “Vasco”, y como tal, se lo recuerda y evoca como un “vasco buenazo”.
Una anécdota entre nosotros que lo vincula: cuando en 1981 se realizaron los encuentros tradicionalistas predecesores a los del Centenario de la Ciudad de La Plata, la Comisión Pro-Festejos de la Tradición, recibió un invalorable apoyo del gobierno provincial; allí, muy próximo al gobernador de entonces se encontraba un Comandante de Gendarmería, que se brindó por la fiesta, y a iniciativa suya fue, que a los programas de entonces, se agregara una hoja suelta, impresa en papel celeste, con los versos de, “Los de Lanza y Guitarra”, estos que vamos a dejarle ahora a los oyentes.
Antes, contamos que falleció el 26/01/1976, con jóvenes 50 años.

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