sábado, 5 de mayo de 2012

VÍCTOR ABEL GIMÉNEZ - Haciendo un poco de Patria: "Yuyos"

Hace 60 años contraían enlace en Mar del Plata, Nydia Leila Vázquez y Víctor Abel Giménez, y fieles a aquellos mandatos de “juntos para toda la vida” y “lo que el Señor unió, no separé el hombre”, han llegado al presente, juntos y unidos.
Y como desde hace ya varios meses él se encuentra atravesando un delicado cuadro de salud, ella ha tomado en sus manos la responsabilidad de concretar el paso que al esposo le faltaba.
¿Qué de qué hablamos? Que a los 84 años de edad, el célebre “Vasco”  de las gaucherías, Víctor Abel Giménez, arribó a la edición de su esperado primer libro: “Yuyos”. Corría septiembre de 2006.
Y si bien la obra había sido presentada en la Feria del Libro de Mar del Plata, Fiesta Nacional del Gaucho (Gral. Madariaga) y en “Escuela, Campo y Foklore” (Tandil), poco y nada se sabía por C.F. y zonas vecinas. Yamandú Villafán y Benito Aranda, en sus audiciones, habían dado el grito de alerta.
“Yuyos”, como canta el autor al comenzar a desandar el poemario, tiene un destino: “Sin saber, también, / por qué, ni cómo, / han nacido estos versos / en mi vida, / es por eso, no más, / que yo los llamo: yuyos, / color de mi esperanza, / pa’ vos, tierra querida.”
El autor -que nació en “La Rinconada”, Cnel. Vidal (antiguo ‘Arbolito’) el 9/01/1922 en el hogar formado por Victorina Martina Rípodas y Luis Santos Giménez- vivió desde los 21 años en la “Perla del Atlántico”, hasta que en el año 1990, desprendido ya de obligaciones laborales y radiales, decidió regresar a la zona rural de su pago natal, su “Arbolito” querido, más precisamente al campo “La Lomita”, para sentir de cerca las vibraciones telúricas, para insertarse en el ambiente campero, para ver y pisar -cotidianamente- esos yuyos que “visten de color, todo el paisaje” y que “han nacido, tal vez / como al descuido, / sin  una mano gaucha / que los plante.”.
            Y allí, en esa etapa de su vida nació el libro, al que dan cuerpo y alma 49 composiciones, divididas en tres secciones: “Yuyos Cercanos” (Al Perro, Pajarito de la Patria,  Rancho, Fogón, Molino de la Tapera, El Estilo, etc.), “Yuyos Lejanos” ( Coplas del que se ausenta, Guitarrero, A mi Manta Baya, Zamba Tucumana, De Mis Cerros, etc.), y “Yuyos de la Patria Toda (Canto a la Patria, Pericón, Zamba, Romance de la López Pereyra, Chacarera, Cueca Cuyana, La Cifra, El Chamamé, etc.). Obras inéditas, nuevas, que el autor pergeñó pensando en “su libro primogénito”, y que como se vislumbra en esos títulos alude a composiciones que recorren el territorio nacional, y que, como nos confía su siempre eficiente colaboradora Perla Carlino, escribió tecleando su vieja máquina Remington.
Bien podría “El Vasco” haber llegado hace tiempo a la publicación de un libro, pero... sistemáticamente se había venido negando, hasta que, después de haber grabado “Muy Buenas y Con Licencia” para el sello Cristal Music, quizás comenzó a pensar en hacerlo, sobretodo ante la constante insistencia de sus más allegados.
Giménez es uno de los autores más cantado por los intérpretes del canciónero folclórico, y no solo los sureros, que él supo pasear de la mano de su musa inspiradora, por todos los rincones del país, siendo más de 100 los títulos grabados entre los que a modo de ejemplo podemos citar: “Se quema el rancho” (ranchera), “El poncho de Dorrego” (zamba), “Por las trincheras”, “Romance del vidalero” (zamba), “Correntino hasta morir”, y “Entrerriano y de a caballo” (chamarrita).
             Pero ha sido quizás en la temática pampeana donde más ha trascendido con títulos como “De la huella larga”, “Llenar de coplas el campo”, “Antes supimos tener”, “Los blancos de Villegas”, “Este oficio de cantor”, “El Mulato Guevara”, “Las Meyizas”, “Pulpería La Colorada”, “Soy de Arbolito” o “Milico muerto”; y poemas como “Un peón... segundo Molina”, “Cosas que pasa”, “El Pampa Rosendo”, “Un perro muerto... nomás”, “Del tiempo de la maroma” y “Lonja y guitarra”, estos dos últimos interpretados por Miguel Franco, y acá viene a cuento recordar que fue libretistas de sus recordados programas “Las alegres fiestas gauchas” y “Surcos estelares”, y que formó parte del equipo que llevó adelantes aquellas multitudinarias fiestas de canto y jineteada de los años 60/70, que también originaran un disco larga duración que interpretaban Alberto Merlo, Víctor Velásquez. Argentino Luna y Los Indios Tacunao, con todos temas de “El Vasco”, como “Reservado” (cifra), “Pa’ la gente de trabajo” (milonga), “Apadrinador”, “Jinete” (milonga), “Espuela” (estilo), “Jineteada” (milonga), “Palenque” (cifra), “Sentencias para el jinete” (poema), entre otros temas.
               El Vasco Giménez ha sido hombre de escenario, radio y televisión, patriarca en Mar del Plata en estas lides, donde se recuerdan “Folklore junto al mar”, “Folklore de cuatro rumbos”, “Motivos musicales argentinos”, “Buenos Días, Señor día (20 años consecutivos en el aire por LU 6); “Patria adentro y campo afuera”, “Muy buenas y con licencia”(LU 22 Radio Tandil); y “Mangrullo 10” (Canal 10) y “Rastrillando” (Canal 8); como así también “Encuentro Criollo”, por el capitalino Canal 11.
             Toda esa actividad se ha visto distinguida por importantísimos premios, como “Martín Fierro” de Aptra, “Santa Clara de Asís”, “Cruz de Plata Esquiú”, “El Payador” (Radio Provincia), “Distinción Trayectoria” (AAET), “Llave de Oro” (Radio Popular de Lugo, España), y no son todos...
               Anduvo muchas huellas del país animando festivales: Fiesta Nacional del Trigo y Festival de Doma y Folklore de Jesús María (ambas en Córdoba); Fiesta de la Ganadería (Victorica, La Pampa), “A Lonja y Guitarra” (Cañuelas, Lobos, Pehuajó, Balcarce), “Fiesta Nacional del Gaucho (Gral. Madariaga), “Fiesta de la Papa (Cdte. N. Otamendi), “Fiesta de las Tropillas” (Lobería), por citar las más conocidas, hasta que animando la “Primera Fiesta Nacional de la Esquila”, en Río Mayo, Chubut, en 1986, se sintió cansado de recorrer distancias, y dijo adiós a esa actividad que lo tenía como un destacado.
           Ha pasado mucho tiempo desde que aquel niño de escuela primaria que escribía las composiciones... ¡en verso!; de aquel muchachito que cantó tangos y que integró el conjunto vocal “Tierra Querida”, y de aquel recitador que se presentaba como “El Chasqui”. Toda esto hoy se corona con las páginas de un libro, libro que hubiese puesto muy contento a su tío Alejo Rípodas, aquel que a más de ser su amigo supo inculcarle el amor por lo nuestro.
                Hay un nuevo libro y no es un libro más. Y en esto hay que reconocer y resaltar la actitud de Nydia, el empuje y el empeño, cuando, sin saber nada de cómo editar un libro, se propuso concluir lo que el “Vasco” había iniciado y la salud le impedía terminar, agregándole su toque femenino con muchas de las viñetas a tinta china que dibujaba para ilustrar las páginas que conformaban las carpetas del esposo poeta, y que ahora engalanan el libro.
                “Defender la Identidad Nacional ha sido el lema permanente de Víctor Abel Giménez, y algo de eso trasuntan los versos finales de “Vertical”: “Por más que’l canto de afuera / quiera en tierra mandar / y apuntalen a otras voces / los gringos con un platal... / siempre el recuerdo del gaucho / será lo tradicional / y seguirá nuestra copla / cantando a la libertad... // El canto de nuestra tierra / nació pa’ ser vertical.”
                   Siempre han de estar los yuyos, porque nunca se entregan, perseveran, y retoñan. Y  así ha de ser este libro, eterno reflejo de un buen argentino.
                                                                          La Plata, 30 de junio de 2007
(Publicado en el Nº 30 de revista "De Mis Pagos")

3 comentarios:

  1. LO FELICITO AMIGO RISSO POR ESTA SEMBLANZA .. DEDICADA A MI AMIGO ..VICTOR ABEL GIMENEZ.. QUIEN TUVE..EL GUSTO DE COMPARTIR MUCHOS MOMENTOS Y OBRAS DEL MISMO AUTOR GRABADAS POR MI..A SUS ORDENES...

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  2. Gracias paisano por sus palabras y visitar el sitio.
    Un gran tipo Vasco; tuvo la gentileza de prologarme el libro "Redomones".
    Reciba mi saludo

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  3. Recuerdo que a mis 7 u 8 años de edad , por las mañanas en mi casa paterna de Tandil ,previo a ir a la escuela , mi madre sintonizaba LU22 Radio Tandil y escuchaba a Don Victor Abel Giménez recuerdo perfectamente la melodía que sonaba de cortina musical no así el nombre y al mediodía lo volvía a ver en el programa de tv , Rastrillando , mi recuerdo y admiración para El Vasco , muy buen informe Sr. Risso saludos .

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