domingo, 21 de marzo de 2010

ENRIQUE RAPELA - Nada menos que un ¡Gaucho!




La nota de este número nos lleva a destacar a un hombre, a quien no conocimos personalmente, pero que nos resulta casi “un amigo de la casa”, ya que lo hemos “frecuentado” por la expresión de su obra, por sus creaciones y la función didáctica de su trabajo; y ese señor se llamó -y perdurará su nombre-, Enrique José Rapela.
Valga aclarar y decir sin tapujos que no somos expertos en pintura ni diplomados en crítica artística, más como nos gusta y nos tira todo lo que tenga que ver con nuestra idiosincrasia gaucha, es que sacando coraje de flaquezas, encaramos sin anteojeras todas aquellas facetas que creemos útiles si de defender, rescatar y revalorizar nuestro patrimonio cultural se trata.
Nativo del pago gaucho de Mercedes, nuestro hombre habría cumplido el pasado 19 de abril (2001), 90 años, como que había nacido en 1911, en el hogar formado por el Dr. Rito Amador Rapela y Doña María Luisa Bonich Alonso Achaval.
Vive la niñez en los campos de sus mayores, en contacto directo con la tierra y en estrecho vínculo con lo autóctono, conociendo entonces de primera mano -sin intermediarios-, la vida del hombre de campo, la de aquel en que aún latía el mismo resabio gaucho que Güiraldes supo captar y transmitir en su “Don Segundo...”
Cursados sus estudios primarios en San Isidro (donde ya descollaban sus dibujos escolares), y secundarios en los Colegios San José e Internacional de Olivos (ambos en Bs. As.), se dedica a la administración del establecimiento “La Carolina” en Roque Pérez, campo propiedad de su madre y que había pertenecido a su tío abuelo, el Dr. Roque Pérez.
Esa experiencia en el campo que lo llevó a codearse con hombres y paisajes, lo subyugó al punto de dedicarse en adelante y por toda la vida, a volcarla a la tela y el papel, ya sea como dibujante, acuarelista, escritor y/o guionista, defendiendo desde todos los vértices, la veracidad y autenticidad de la vida de la campaña, del gaucho y sus costumbres, mundo éste que no siempre contó con el visto bueno de muchos “ilustrados”, de allí la necesidad de una defensa esmerada y veraz para una difusión necesaria y creíble.
Autodidacta en el más amplio sentido de la palabra, recibió en la sangre el indudable influjo creador que por rama materna heredó de célebres artistas catalanes, mientras que por vía paterna sustentó un sentimiento de argentinidad gestado tras muchas generaciones nacidas al amparo del suelo patrio.
Digamos que su vida artística tiene una extensión de 40 años, si contamos su inicio a partir de 1937, cuando por vez primera expone acuarelas de su autoría en la Galería Viau y Zona.
Transcurriría muy poco tiempo hasta que el artista daría un paso fundamental y muy particular, que brindaría un especial rasgo a su trayectoria: nos referimos a la creación de la historieta gaucha, cuando con su “Cirilo El Audaz” comienza en 1939 y desde las páginas de La Razón, a transitar las huellas de aventuras y desventuras criollas, ciclo que en forma ininterrumpida se extendió hasta 1944.
Pero el genio creador de Rapela no se contentaba con pinturas e historietas, y es así que en 1945 aparece con prólogo del jurisconsulto y folclorista Oscar Meana, la primera edición de su didáctica obra “Cosas de Nuestra Tierra Gaucha”, trabajo que reedita corregido y aumentado, en 3 volúmenes y bajo el título de “Conozcamos lo Nuestro”, la Editorial Cielo Sur (por él creada en 1968), en diciembre del ’77, abril y julio del ’78. Obra ésta que se ha transformado en infaltable libro de consulta de cualquier biblioteca que de argentinista se precie.
Y a la creación de su primera historieta han de sumarse: “Cirilo el Argentino” (en 1963, para Ed. Columba), “El Huinca” (1964, para Ed. Dante Quinterno), y “Fabián Leyes” (1965), siendo éste -su hijo mimado- publicado por La Prensa en forma continuada durante 6 años, y luego hasta su fallecimiento, en tiras dominicales.
Pero valga decir también que sus historietas fueron reproducidas por los diarios: “Nueva Provincia” (Bahía Blanca), “La Capital” (Mar del Plata) y “Crónica”, entre otros, y así también como revista que conoció distintos formatos, por la ya citada Ed. Cielo Sur.
Por cierto que hablar de Enrique Rapela, más que para una semblanza da para escribir un libro, pero sintetizando una prolífica vida, digamos que obras de su firma se encuentran en los Museos de Luján, Roca y Dolores -en nuestro país-, y en el Museo de New York, en EE.UU.
Habíamos dicho que su carrera se inició con una exposición, y a la misma podemos agregar: Galería Van Riel (años 1946, 49 y 54), Galería Picasso “Salón Columba” (1954), Galería Argentina (años 1969 y 72, en la segunda ocasión con presentación de D. Adolfo Güiraldes), Municipio de S. A. de Areco, Bibl. Nacional de San Nicolás y Municipalidad de Cnel. Dorrego (todas en 1972), Manzana de las Luces y Casa de Jujuy, ambas en Capital Federal (1975), San Carlos de Bariloche (1977)
También expuso en 1956, en New York, en la Galería Kennedy, en un salón de pintura gaucha organizado por el Instituto Hispano-Americano, entidad que dirigía ese enamorado de las culturas de a caballo, y por que no, fanático del gaucho que se llamó Edward Larocque Tinker. Allí compartió espacio junto a Tito Saubidet, E. Castells Capurro, Alberto Güiraldes y W. Melgarejo Muñoz. ¡Qué florido ramillete!. Todos maestros, sin duda!
Sus claros y definidos trazos gauchos también se prestaron para ilustrar libros como “Antiguas y Modernas Supersticiones del Río de La Plata”, de Nicolás Granada; el Fausto, de Estanislao del Campo en su traducción al inglés; las obras del escritor cordobés Hugo Wast, para Ed. Columba; el Martín Fierro en su versión al esperanto, por encargo de la UNESCO; el libro del Cnel. Juan C. Walter sobre la campaña al desierto, etc..
Importantes compañías nacionales y extranjeras engalanaron sus nombres con las pinturas del artista que llegaron así hasta el pueblo en forma de almanaques, tarjetas y hasta en cajas de fósforos. Así podemos decir que realizó: acuarelas sobre historia de las danzas y también antiguas postas, para la empresa West India Oil Co. S.A. Petrolera Argentina (1947); 6 acuarelas sobre el gaucho por zona y época, para General Motors (1950); 4 acuarelas para la firma Legión Extranjera (1956); varias acuarelas para los almanaques de Cooper S.A. (1961/62); 20 acuarelas para la Compañía General de Fósforos, tipificando el gaucho, y otra serie sobre “Los Pregoneros del Buenos Aires Antiguo”; ilustra los almanaques de Deca-Deutz ICSA (1963/4/6), etc.
Mucho, mucho más! podríamos contar de Don Enrique, y entre otras cosas decir que fue un ameno e ilustrado conferencista, exponiendo en: San Pedro, San Nicolás, su Mercedes natal, Trenque Lauquen, Cnel. Dorrego, S A de Areco, Bahía Blanca, Rosario, Santa Fe, Córdoba, sala Miguel Cané del Ministerio de Cultura y Educación, entre otros sitios.
¿Qué no hizo Rapela? ¿Qué no abordó por defender y difundir al gaucho? Por cierto que echó mano a todas las posibilidades a su alcance, y en todas con criteriosa eficiencia, ya que su meta fundamental era contar su verdad -la que compartimos muchos- para que las nuevas generaciones conozcan sobre el gaucho y su medio, y “En esta forma comprenderemos que este maravilloso País no fue habitado por bárbaros inútiles, vagos y mal entretenidos, como se insistió en forma sistemática y perfectamente organizada en una monumental campaña sostenida por los , que sólo concebían la civilización si ésta provenía de allende los mares, pero renegando del origen latino hispano”, según su propio decir.
Digamos también que premiando su labor costumbrista, en octubre de 1968 fue distinguido con La Flor de Cardo que le otorgara la Fiesta de las Llanuras de Cnel. Dorrego.
¿Qué no fue el artista sino un gaucho? Sin duda alguna un GAUCHO con mayúsculas y con todas las letras, que ha legado una obra impresionante testimoniada -y esto es lo importante- en muchos hogares argentinos, en libros, almanaques, reproducciones, y como ya dijimos, hasta en cajas de fósforos.
Por eso, como expresamos al principio, cerramos diciendo: Enrique Rapela, nada menos que un ¡GAUCHO!
Falleció en Buenos Aires a la edad de 66 años, en febrero de 1978.
Bibliografía- Publicación “Fiesta de las Llanuras”, Cnel. Dorrego (1968)
- “Poemario Trenquelauquenche” de Ñusta de Piorno (1970)
- “Museo Criollo de los Corrales” de Ofelio Vecchio
- Gacetilla muestra en la “Manzana de las Luces”, Buenos Aires (1977)
- Gacetilla Homenaje a Enrique Rapela, Bibl. Sarmiento, Mercedes (1991)
- “Conozcamos lo Nuestro” de Enrique Rapela
Otras fuentes:
Currículum gentilmente facilitado por la hija del artista (Sra. Lucera)
Publicado en el N° 19, 06/2001, de Revista "La Taba" (Luján)

10 comentarios:

  1. GRACIAS POR ESTA PUBLICACIÓN
    GRACIAS DESDE EL CORAZÓN! ENRIQUE RAPELA ES MI TÍO BISABUELO. YO SOY BISNIETA DE LA NEGRA RAPELA DE GONZALEZ BONORINO, SU HERMANA, A QUIÉN CONSIDERO UNA MADRE. ELLA ADORABA A SUS HERMANOS, LOS RAPELA.
    QUE ORGULLO, QUE ALEGRÍA INMENSA HABERME ENCONTRADO CON ESTE ESCRITO. MUCHAS GRACIAS POR PUBLICAR Y CONTAR SU OBRA. GRACIAS POR SU SENSIBILIDAD POR CAPTAR A ESTE GAUCHO HERMANO.

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    1. Hola Flor... Que lindas tus palabras!!!! Sabés que a la Negra también la recordamos con mucho cariño!!!! Y mi abuelo la adoraba!!! ja ja ja. Su hermana preferida. Un abrazo!!!!

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  2. Gracias Florencia por tus palabras.
    Si podés escribime a mi correo de yahoo que está indicada arriba, que me gustaría hacerte algún comentario.
    Carlos

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    1. Hola Carlos, recién hoy, 5 años más tarde, veo este comentario, gracias a un anuncio de facebook que me recordó esta publicación y volví a entrar. Perdón por la tardanza en responder, espero encontrate al mail que me indicas. Florencia.

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  3. Gracias Carlos por tu recuerdo!!!! Y por el respeto y reconocimiento al trabajo de mi abuelo.

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  4. muchas gracias por compartir el conocimiento de este historieta argentino, que merece mayor reconocimiento!!

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  5. Gracias Marcela!!
    En eso estamos, en la tarea de no olvidar y reconocer.

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  6. Sr. Risso, excelente trabajo el suyo,lo he comentado en radio destacando su nombre a la par de su voluntad tradicionalista de mantener vigentes a los artistas de la Argentinidad. Felicitaciones ... siga asì.

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    1. Muchas gracias Ernesto. Defender y difundir nuestros valores, es una pasión, una forma de vida, diría.

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    2. Muchas gracias Ernesto. Defender y difundir nuestros valores, es una pasión, una forma de vida, diría.

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